ESPERAR A TENER GANAS PUEDE HACER QUE CADA VEZ TENGAMOS MENOS GANAS
Hay días en los que no nos apetece hacer prácticamente nada. Sabemos que nos vendría bien salir, hacer ejercicio, llamar a alguien, ordenar la casa, estudiar o simplemente empezar esa tarea que llevamos posponiendo desde hace días. Sin embargo, esperamos a encontrarnos mejor, a estar más motivados o a tener ganas. Parece razonable: primero aparece la motivación y después actuamos. Pero psicológicamente las cosas no siempre funcionan [...]