Cuando una separación o un cambio en la organización familiar afecta a niños y adolescentes
Una separación supone una reorganización importante de la vida familiar. La mayoría de los niños y adolescentes consigue adaptarse progresivamente a estos cambios, pero en algunas situaciones pueden aparecer problemas emocionales o de comportamiento, dificultades en la relación con alguno de los progenitores, rechazo a los cambios de domicilio, conflictos relacionados con las visitas o un malestar significativo ante la situación familiar.
Estas dificultades pueden hacerse especialmente complejas cuando existe un elevado nivel de conflicto entre los adultos o cuando, después de haberse establecido unas determinadas medidas de custodia, convivencia o visitas, surgen problemas que hacen necesario conocer cómo se está adaptando el menor.
En Activa Psicología realizamos evaluaciones psicológicas de niños, adolescentes y familias en procesos de separación, divorcio, custodia y modificación de medidas, así como informes psicológicos cuando resultan necesarios.
Nuestro objetivo es comprender qué está ocurriendo, valorar las necesidades psicológicas del menor y orientar a la familia sobre la forma más adecuada de afrontar la situación.
1. Separación y adaptación familiar
¿Tu hijo ha cambiado desde la separación? ¿Está más triste, irritable o preocupado? ¿Le cuesta adaptarse a la nueva organización familiar? ¿No sabes si lo que está ocurriendo forma parte de una adaptación normal o necesita ayuda psicológica?
2. Custodia y régimen de convivencia
¿Tu hijo tiene dificultades en los cambios de domicilio? ¿Aparece ansiedad antes de ir con uno de sus progenitores? ¿La organización familiar que funcionaba anteriormente ha empezado a generar problemas?
3. Evaluación psicológica
4. Conflicto familiar y rechazo a un progenitor
¿Tu hijo rechaza acudir con uno de sus progenitores? ¿Las transiciones entre ambos hogares generan conflictos importantes? ¿Está quedando atrapado en los desacuerdos entre los adultos?