Comprender los tics y aprender a manejarlos cuando interfieren en la vida del niño o adolescente
Los tics son movimientos o vocalizaciones breves, repetitivos y difíciles de controlar voluntariamente. Suelen aparecer durante la infancia y es habitual que cambien con el tiempo, de manera que algunos desaparezcan, aparezcan otros nuevos o aumenten y disminuyan en frecuencia e intensidad.
Parpadear repetidamente, hacer movimientos con la cara o la cabeza, encoger los hombros, carraspear, emitir sonidos o repetir determinados movimientos son algunos ejemplos. Tener tics no significa necesariamente presentar un síndrome de Tourette: existen diferentes trastornos de tics y su repercusión puede ser muy distinta de un niño a otro.
En muchos casos son leves y no interfieren significativamente en la vida cotidiana. En otros, pueden producir dolor, dificultades escolares, vergüenza, rechazo social o un malestar importante. Además, problemas como el TDAH, el trastorno obsesivo-compulsivo (TOC), la ansiedad o las dificultades de regulación emocional pueden aparecer asociados y llegar a generar tanta o más interferencia que los propios tics.
Activa Psicología colabora desde 2011 con la Asociación Madrileña de Pacientes y Afectados por el Síndrome de Tourette y Trastornos Asociados (AMPASTTA), siendo su centro psicológico de referencia en la atención integral de las dificultades conductuales, emocionales, y cognitivas que presentan los pacientes, así como las necesidades de sus familiares.
Realizamos evaluación y tratamiento psicológico de niños y adolescentes con tics y síndrome de Tourette, adaptando la intervención a las características y necesidades de cada caso.
1. Tics motores y vocales
¿Tu hijo parpadea repetidamente, hace muecas, mueve la cabeza o los hombros de manera reiterada? ¿Carrapea, tose o emite sonidos que parecen difíciles de controlar? ¿Los tics cambian con el tiempo o aumentan en determinadas situaciones?
2. Síndrome de Tourette
¿Tu hijo presenta diferentes tics motores y también vocales? ¿Llevan apareciendo más de un año aunque hayan ido cambiando? ¿Te preocupa que pueda tratarse de un síndrome de Tourette?
3. TDAH, TOC y otros problemas asociados
¿Además de los tics existen dificultades de atención o impulsividad? ¿Tu hijo necesita repetir determinados comportamientos hasta sentir que están «bien»? ¿Presenta ansiedad, irritabilidad o dificultades para regular sus emociones?