¿QUÉ ES EL SINDROME DE TOURETTE?

El Síndrome de Tourette (ST) es un trastorno del neurodesarrollo con inicio en la infancia o adolescencia (antes de los 18 años).

Su principal característica, o lo que lo distingue de otros trastornos, son los tics. Los tics se pueden dividir en motores (movimientos) y fónicos (sonidos guturales o palabras). Dentro de los tics fónicos podemos distinguir entre sonidos guturales y palabras. Estos últimos pueden ser repetición de sílabas, palabras o frases (ecolalia) y exclamación de palabras obscenas o socialmente inapropiados (coprolalia).

Los tics son involuntarios y fluctúan, es decir, aumentan o disminuyen tanto en número como en intensidad y tipo, con períodos de agudización o remisión. Son involuntarios, pero en muchas ocasiones van anunciados por un impulso premonitorio que puede ser comparable a la sensación que se produce antes de un estornudo, la sensación que aparece antes de que nos pique una parte del cuerpo, la sensación previa al hipo, … Los tics más frecuentes son parpadeo de ojos, toser, carraspear, olfatear y movimientos faciales.

El diagnóstico del ST no se hace tras la aparición del primer tic, es necesario que se den ciertos criterios antes del diagnóstico, tales como duración de al menos un año de los tics, siendo necesario que aparezcan tanto tics motores como fónicos.

También tiene comorbilidad con otros trastornos como el Trastorno por déficit de atención con/sin hiperactividad (TDAH), trastorno obsesivo compulsivo (TOC) y trastorno del espectro autista (en concreto con en Síndrome de Asperger).

Puede afectar a personas de cualquier grupo étnico y de cualquier sexo, aunque los varones lo experimentan unas tres veces más que las mujeres. El curso natural de la enfermedad varía entre pacientes. A pesar de que los síntomas oscilan entre leves hasta muy severos, en la mayoría de los casos son moderados.

Existe tratamiento tanto farmacológico como cognitivo conductual. El tratamiento cognitivo conductual es muy necesario, ya que, debido a los tics, pueden sufrir mucho a nivel personal, familiar y escolar. Además del tratamiento del sujeto que lo padece, es muy importante trabajar la psicoeducación en los padres, ya que también sufren mucho tras diagnóstico.

Rocío Perera Romero

Psicóloga sanitaria col. nº M-32.365

 

Por | 2020-02-15T19:47:42+00:00 febrero 13th, 2020|Blog|Sin comentarios

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