ACTIVA PSICOLOGÍA

Personas desordenadas

25/11/2014

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- Causas del desorden:

La mayoría de las veces el desorden es una conducta aprendida. Muchas de nuestras conductas las aprendemos y mantenemos por asociación. Por ejemplo, si cuando estudio apruebo, es más probable que la vez siguiente estudie puesto que he obtenido un beneficio de mi esfuerzo.

En resumen, podríamos decir que aprendemos de las consecuencias de nuestra conducta. Si la consecuencia es positiva, la conducta se repite. Supongo que te preguntarás que beneficio obtiene el desordenado. A corto plazo, el no tener que esforzarse, terminar antes de hacer lo que estaba haciendo, etc. es un beneficio ya que el orden supone esfuerzo y consumo de tiempo. El problema es que a largo plazo hay una serie de inconvenientes.

Muchos de nosotros funcionamos por la consecuencia a corto plazo, y esta es la dificultad de cambiar hábitos poco saludables o perjudiciales. Esto no solo sucede con el desorden, sino también con los hábitos alimenticios, los estudios, etc. Muchas veces evitar hacer algo que no te apetece es el origen de un mal hábito.

- Características de personalidad:

Hay algunas características de personalidad que se asocian más o menos a personas desordenadas. Habitualmente, las personas poco perfeccionistas, que no necesitan tener el control del entorno, tienden a ser más desordenadas, aunque hay excepciones. Por ejemplo, el Síndrome de Diógenes, una variante grave del Trastorno Obsesivo Compulsivo, se caracteriza por acumular basuras, desperdicios, objetos inservibles, etc. de forma desorganizada siendo incapaces de desprenderse de estos objetos. Pero sería incierto decir que porque una persona sea desordenada tiene unas características de personalidad determinadas, porque en la gran parte de las ocasiones es un mal hábito.

- Tipos de personas desordenadas:

Más que de tipos de personas desordenadas podríamos hablar de grados de desorden o de contextos de desorganización. En muchas ocasiones, las personas son desordenadas en un contexto específico pero no en otros (por ejemplo: en el trabajo son muy organizados pero en casa son un desastre), y luego también hay personas que tienen las cosas aparentemente desordenadas pero son capaces de encontrar cualquier cosa, supongo que esto sería un orden no ortodoxo o un “desorden ordenado”

- ¿Por qué algunas personas realizan verdaderos esfuerzos para ser ordenados pero no lo consiguen o si lo consiguen en un momento vuelven a desordenarlo todo?

Cuando un hábito está instaurado es muy difícil modificarlo. Esto supone una inversión de tiempo y esfuerzo que no todas las personas realizan. Cambiar una conducta inicialmente es fácil, lo complicado es mantenerla, pero si se persiste se puede cambiar.


Paloma Méndez de Miguel.    Psicólogo colegiado número: M-18271


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