ACTIVA PSICOLOGÍA

Víctimas de la ingenuidad

01/10/2014

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¿Por qué somos ingenuos?

La ingenuidad está relacionada con la confianza, una característica de personalidad que contribuye a la formación de las actitudes y juicios sociales, y que incide en la cualidad de la interacción social. Como cualquier rasgo de personalidad, la confianza varía a lo largo de un continuo, en el que el extremo positivo podría ser caracterizado como excesivo candor, ingenuidad o credulidad, y el polo negativo como elevada suspicacia o desconfianza.

Tiene su origen en factores biológicos y, sobre todo, ambientales (pautas educativas, experiencias vividas, historia de aprendizaje, etc.). Más concretamente, está relacionado con un sesgo de positividad que muestra la mayoría de la gente en sus evaluaciones sociales, por el cual tendemos a evaluar de forma positiva a los demás, aunque este sesgo también está mediado por el estado de ánimo. Quizás su función pueda ser la de preservar la autoestima, la confianza básica en los demás y el bienestar personal ante las adversidades, pese a que el juicio emitido no se ajuste a la realidad.

- ¿Cómo lo vive la gente que lo es? ¿Con naturalidad? ¿Con sufrimiento?¿Abnegadamente?

Cuanto mayor sea la ingenuidad, es más probable que la persona pueda ser víctima del engaño, fraude o manipulación de otras personas y, consecuentemente, mayor será la decepción y malestar sufrido. No obstante, la ingenuidad, cuando no es excesiva, es una característica socialmente valorada al tener connotaciones morales de “bondad”, “buena intención” y “confiabilidad”, que pueden estar reforzando este rasgo en la persona y contribuir a que se viva como una virtud.

¿Tiene algo que ver con la edad?

Como rasgo de personalidad, no parece haber una correlación significativa con la edad, si bien es cierto que muchas personas mayores (ancianos) se van volviendo más desconfiadas con la edad, quizás debido a las limitaciones y pérdida de capacidades sensoriales, motoras y amnésicas inherentes al envejecimiento.

Como característica del desarrollo evolutivo socio-afectivo, es evidente que con el paso de los años el niño va adquiriendo habilidad para captar la ironía, el doble sentido de los mensajes, a detectar mentiras a partir de incongruencias, etc.

En cualquier caso, en relación con el bienestar psicológico y la salud mental, a igualdad de condiciones es preferible la ingenuidad a la suspicacia.

¿Depende de la personalidad o de la experiencia personal de cada uno?

Se trata de una característica de personalidad y, en cuanto tal, está influida por las experiencias vividas y la historia de aprendizaje individual.

¿Por qué hay personas que siguen siendo tremendamente ingenuas después de la infancia / adolescencia?

La ingenuidad, en tanto característica de personalidad, suele mantener generalmente una estabilidad en el tiempo y una consistencia a través de las situaciones. Sin embargo, las experiencias adversas, las frustraciones importantes, las traiciones o infidelidades graves, pueden moldear este rasgo hacia la desconfianza y el recelo, a veces patológico.

¿A qué puede deberse un exceso de inocencia e ingenuidad? (infancia demasiado protegida, una forma de no querer crecer, etc.)

Quizá pueda verse influida por esas mismas actitudes en las personas del entorno familiar, figuras de referencia, que se aprenderían por aprendizaje observacional.

¿Es atractiva la ingenuidad?

Desde luego, la inocencia o el candor contribuye a crear un clima agradable en las relaciones sociales y es mejor tolerada que la suspicacia, el reproche de malas intenciones y la desconfianza.

¿Y el exceso de ingenuidad?

El exceso de ingenuidad no suele ser tan bien aceptado. A veces nos irritamos ante personas que “se dejan engañar” una y otra vez de la misma manera, y parece que no aprenden con las experiencias previas.

¿Cómo lo viven los demás? ¿Cómo reaccionan?

El exceso de ingenuidad puede provocar en los demás desde reacciones de compasión a irritabilidad, dependiendo del tipo de relación mantenida.

¿Más hombres o mujeres?

No parece haber relación con el género, al menos en la época actual.

¿Tiene que ver con la bondad? ¿Los más inocentes suelen ser buenas personas?

Depende de qué entendamos por bondad. La confianza sí está relacionada con otras características vinculadas a la amabilidad y puede predecir la cualidad de la interacción social. Si consideramos la bondad en términos ético-morales, la relación no es tan clara.

¿Tiene algo que ver con la inteligencia o no hay relación alguna?

No está relacionada con el concepto tradicional de inteligencia entendido como aptitud lógica, verbal o espacial, pero sí con la inteligencia social que podría definirse como la capacidad para comprender y actuar eficazmente en las relaciones con otras personas.

¿Está relacionado con otros rasgos de la personalidad como la timidez, la inseguridad, etc.?

Sí se ha encontrado correlación con la franqueza, altruismo, actitud conciliadora, modestia y sensibilidad a los demás. Todos ellos, junto con la confianza, podrían formar parte de una dimensión de segundo orden denominada “Amabilidad”.

¿Qué pasa con las personas que simulan ser ingenuas? ¿Por qué lo hacen? ¿Qué pretenden conseguir? ¿Cómo distinguirlos?

Las motivaciones podrían ser dispares: recibir un trato condescendiente o amable, provocar en la otra persona sentimientos de compasión o ternura, obtener la confianza de la otra persona para utilizarle o conseguir otro fin, etc.

La capacidad para detectarlo dependería de la habilidad dramática del ingenuo actuante y de la perspicacia observacional del espectador.

¿La persona ingenua lo es para siempre o suele cambiar?

Ningún rasgo de personalidad es totalmente inmodificable. Puede ocurrir que las experiencias vividas vayan moldeando su comportamiento.

¿Los niños actuales son menos ingenuos? ¿Por qué?

Parece que, por lo general, los niños actuales son menos ingenuos que los de generaciones anteriores, aunque es una generalización y existen importantes diferencias individuales. Quizás el cambio en algunos valores sociales tradicionales unido al enorme desarrollo tecnológico ocurrido en las últimas décadas (internet, televisión,…), que pone a su alcance casi de forma ilimitada cualquier clase de información, puedan tener algo que ver.

¿Merece la pena cambiar? ¿Qué peligros tiene el exceso de ingenuidad?

Cuando la ingenuidad resulta problemática para la persona, bien por el malestar que le ocasiona o por las dificultades generadas en otros ámbitos de su vida, sí merece la pena cambiar. En cuanto a estas dificultades o peligros podríamos encontrar estafas económicas, decepciones sentimentales, incumplimiento de promesas laborales, manipulaciones sociales y, como consecuencia, un profundo sentimiento de malestar.

¿Qué hacer? ¿nos puedes dar una serie de pautas que ayuden a las personas que sienten que son demasiado ingenuas en sus relaciones personales?

Primero, es importante analizar el comportamiento de la otra persona, tanto verbal como no verbal: ¿qué dice o hace?, ¿cómo lo expresa?, ¿muestra alguna incongruencia lo que dice o hace con sus gestos, expresión facial, contacto visual, tono de voz,…?

Segundo, evaluar el tipo de relación mantenida con la otra persona, los resultados de otros encuentros previos, y extraer, de todas las posibles intenciones del comportamiento actual de la otra persona, la que parezca más plausible o probable.

Tercero, considerar cuáles son nuestros objetivos personales en esa situación concreta. ¿Quiero defender mi postura, expresar mi opinión, decir que no, mantener una buena relación con esa persona, evitar un alto coste emocional,…?

Cuarto, con los resultados de los pasos anteriores, tomar una decisión y llevarla a cabo. 


José Antonio Tamayo Hernández.    Psicólogo colegiado número: M-18960


Comentarios

QuinKong

22/08/2016    01:35

Sin lugar a dudas, yo me considero una víctima de la ingenuidad, ya que mi carácter no ha ayudado mucho al desarrollo sano de mi personalidad, o mejor dicho, mi personalidad propiamente dicha no está bien formada, además que desde que era muy pequeño he sido muy consentido, y es comprensible para mis padres su reacción ya que mi madre y padre tenían 34 y 38 años respectivamente y no conseguían tener hijos, hasta que por fin consiguieron concebirme con éxito, lo cual, desgraciadamente, también afectó a no formarme un carácter firme. Es muy importante creo yo, que así como el Gobierno de mi País (México en particular y los países del mundo en general), se ha preocupado por facilitar los accesos a las consultas médicas generales, facilite de igual manera los servicios de Psicología a la población eficientes y eficaces para detectar a edades tempranas trastornos psicológicos, supongo que se debería llamar Psicología preventiva, no lo sé, es un idea. ¿Por qué digo todo esto? porque en un momento determinado de mi vida, por fin superado y entendido, sin razón alguna me daban ganas de clavar un cuchillo a mis padres y también a mis seres queridos, pero más a mis progenitores, algo que me causaba pavor, deshonra, miedo y vergüenza, hasta que por fin descubrí (por mí mismo) que lo hacía porque de algún modo los culpaba por no haberme formado como yo hubiera querido, culpábalos de haberme consentido tanto, y ridículamente de darme un amor excesivo, confundiendo el amor con sobre-protección, y hasta que por fin comprendí por que quería hacer, hasta que encontré la causa, como por arte de magia dejé de tener esas sensaciones que tanto me agobiaban y algo más que ayudó mucho fue que al momento de convertirme en padre pude "observarme" en mi propio hijo que el es igual de ingenuo , soñador y fantasioso que yo ¡¡ pudiendo después concluir que mi situación era preocupante, pues en parte mis padres no son los principales culpables de haberme "malcriado" "mal dirigido" mi forma de ser, pero sí contribuyeron a llevar a peor mi personalidad de por sí ya inocente e ingenua. Por otra parte me ha costado mucho abrir los ojos, y gracias a un vídeo de Cortázar que encontré en internet "https://www.youtube.com/watch?v=0Gl1AvJuNMA" fue la gota que derramó el vaso, ya que critica un libro que me gustaba mucho en mi adolescencia y que lo conservaba como una guía espiritual o gurú Hesse y lo que dice el citado autor argentino, tiene mucha razón es para personas ingenuas (como yo) que se identifican con el personaje Sinclair ya que están pasando una situación parecida a la de él (como yo) de sometimiento a Demian (en mi caso, artistas, escritores, películas) y fue lo que me aterrizó a mi realidad. Empero, es importante indicar al lector de este texto que no es suficiente esa identificación de la causa, hay que trabajar para corregir ese camino de sufrimiento y malestar emocional y esa es la historia por la cual he llegado a esta página de activapsicología y en la que encontré una manera de desahogarme escribiendo estas líneas. De igual modo quiero manifestar que no me da pena redactar este texto escrito, porque se que por alguna razón me he topado con una pequeña esperanza de controlar mejor mi vida, y voy a buscar terapias efectivas y me voy a informar mas sobre el tema, por eso señalé aquello de la asistencia del gobierno porque ya tenía una pequeña idea de lo que me sucedía, una intuición por lo que me moví para encontrar psicólog@s burócratas que me pudiesen ayudar o apoyar en mi problema, no obstante, con los que me encontré no ayudaban mucho en mi progreso, no eran buenos, simplemente, así de fácil y las consultas de psicólogos privados son muy caras, un promedio de $500.00 pesos mexicanos la consulta, a la semana, es decir, $2,000.00 pesos por terapias para un mexicano que aproximadamente gana en promedio $7,000.00 pesos mensuales es un golpe fuerte a la economía familiar. Total que acabé por desanimarme y dejar las consultas y terapias de lado y dedicarme por mi propia cuenta a buscar e investigar más sobre mi condición, por eso suplico que quien lea este texto y tenga las influencias necesarias haga algo al respecto, ya que por no prestar atención a la salud mental de los ciudadanos las consecuencias pueden ser terribles, ya que como lo he indicado anteriormente, estuve a nada de dañar severamente a los seres que me dieron la vida, o hasta matarlos, ¿te imaginas? sino es gracias a mi afán de investigar y de buscar por mi propia cuenta quiensabe lo que haría una personas sin curiosidad en los temas psicológicos o personas despreocupadas de su propia salud mental. No está de más decir que tuve muchos problemas con el alcohol y drogas, problemas laborales severos ... etc. ya saben, ustedes que son psicólogos, una cosa lleva a otra, pero tengo la firme intención de seguir adelante y si lo logro, poder compartir con la sociedad mi logro. Muchas gracias, por su tiempo y atención. ¡¡¡

vaguilar

07/11/2016    01:38

Saludos, No me alegra saber que existimos personas con este problema, sin embargo es bueno que estemos claros he identificados con el mismo, ya que aunque parezca muy simple y por supuesto todos nos quieren, protegen y tal, es un sufrimiento para nosotros, nos hace la vida mas difícil, somos victimas de muchas cosas he incurrimos en diversos errores que para el resto del mudo es algo "de sentido común", así mismo nos encontramos en un mar de temores que no nos dejan crecer como persona o desarrollar nuestras habilidades, menos superar los traumas generados por el exceso de inocencia o como la llamo yo "mi eterna inocencia", yo trato de llevar las cosas de la mejor manera pero uno se agota, estoy cansado de que me digan que parezco un niño, estoy harto de muchas cosas que me suceden a diario y que si no fuese por mi formación y entorno familiar no se que donde estaría en este momento, claro que al igual que muchos caí en drogas pero también gracias a Dios ya no las consumo y dedico gran parte del tiempo a las actividades deportivas, en mi caso no he querido matar a nadie solo que a mi mismo, lo bueno es que siempre consigo un buen motivo para no irme de este mundo, esto me ha llevado hasta a rechazar cargos importantes en mi trabajo, mas que rechazar es miedo a cometer errores y someterme al bulling o a ser muy mal visto por el resto de mis compañeros, me escondo en la jocosidad, bromeo mucho con los demás como una forma de desahogarme y superar algunas situaciones, tengo muchos amigos y mucha familia, todos me aprecian y saben que hay algo extraño en mi pero no saben que es y se que tratan de ignorarlo, pero ellos no son los que batallan cada día contra un mundo que te exige estar mas avispado, que cada día exige mas y mas sentido común, mas corazón de piedra o al menos un equilibrio entre ser duro o no en el momento adecuado, a veces quiero vivir solo, no estar casado, mandar a todo el mundo fuera de mi vista, muy inocente, buena gente en exceso, fuera de contexto, desequilibrado emocional, es un conjunto de cosas terribles según mi apreciación, en esta condición es difícil vivir, pienso que debería existir alguna asociación o institución que ayude a las personas que padecemos este aparente sencillo síndrome o como se llame, hasta el momento he sido una persona fuerte y he aguantado la pela como decimos en mi país Venezuela, pero debe haber gente que no corren con la misma suerte y pueden terminar en serios problemas o dejar de existir. Victor

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