Adicciones II. Las adicciones más comunes

Como pudimos leer en el primer artículo de esta sección, una adicción se entiende como la necesidad (dependencia) hacia una sustancia, actividad o relación. En el artículo de hoy vamos a hacer un repaso sobre las adicciones con mayor representación entre la población.

El DSM-5 recoge entre sus trastornos relacionados con sustancias y adictivos un total de 10 sustancias. A saber, alcohol, cafeína, tabaco, alucinógenos, opiáceos, estimulantes, ansiolíticos, hipnóticos, sedantes e inhalantes, principalmente.

Pero para hablar de las adicciones más comunes, hay que hacer una diferencia entre aquellas que son producto del consumo de una droga “legal” o “ilegal”, ya que el consumo de alcohol, cafeína y tabaco está permitido en la mayoría de los países. Sin embargo, el consumo de otras drogas, como la cocaína, cannabis o anfetaminas es ilegal, por lo que influye en su consumo directamente.

Esto pone de manifiesto que, en el caso de existir una adicción a una de las sustancias legales, sería más aceptable socialmente y sus consecuencias serían más difíciles de percibir, ya que muchos podemos expresarlas, pero no ser conscientes de ellas, o, simplemente, normalizarlas dado que el consumo de dichas drogas está permitido.

Por lo tanto, las adicciones más comunes serían al alcohol, a la nicotina y a la cafeína. Después de estás estarían, según el Informe Europeo sobre Drogas de 2019, el cannabis, la cocaína, las anfetaminas, el MDMA y los opioides.

Aquí hay que distinguir, como vimos en el artículo anterior, la diferencia entre uso y abuso, y el potencial de adicción. Por ejemplo, el consumo de alcohol o cafeína, de un modo responable y moderado, no tendría porqué generar una adicción; pero en el caso de la nicotina (tabaco) o cocaína el potencial de adicción es tan alto que es muy difícil realizar un consumo sin crear una adicción. Pero esto no debería dejarnos más tranquilos en lo que se refiere al uso de aquellas sustancias que poseen un menor potencial de adicción, sino hacernos más conscientes de que si no regulamos nuestro consumo sobre estas drogas podemos convertirnos en adictos sin ser conscientes de ello.

Potencial de adicción según la sustancia.

También debemos tener en cuenta que, a pesar de ser éstas las más comunes, existen otras sustancias susceptibles de ser adictivas que en la actualidad no se tienen en cuenta, bien sea porque no se han establecido consecuencias marcadamente negativas. o porque no se puede asegurar una dependencia a éstas. Estaríamos hablando de sustancias como el azúcar, o de una dependencia a las nuevas tecnologías, a los videojuegos o al trabajo, por ejemplo. Todas estas son legales, pero la dependencia que pueden ocasionar a priori no presenta efectos negativos en la salud de las personas.

Por eso es importante concienciar a la población de lo que supone un consumo responsable de todo tipo de sustancias o actividades que puedan ser susceptibles de generar una adicción. Ya que regular el consumo mediante impuestos o edad mínima permitida no es una herramienta lo suficientemente potente como para impedir su consumo de forma abusiva.

Jorge Bermejo Rodrigo

Psicólogo General Sanitario (col. M-33477)

Por | 2019-12-29T10:22:35+00:00 diciembre 5th, 2019|Blog, Uncategorized|Sin comentarios

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